Sabores inspirados en el zoco
En la Medina de Marrakech, el azafrán, el jengibre y la cúrcuma encarnan tradiciones culinarias desde las montañas del Atlas hasta el Sahara y la comunidad bereber. En el restaurante marroquí, ricas hebras se entrelazan en cuscús cocido en arcilla y tajines aromáticos, capturando los sabores redondos de la Ciudad Roja con notas fragantes de cardamomo, canela y comino cada noche.
La música: el alimento del amor
Trio Andalou, un conjunto local de músicos vestidos de blanco y coronados con un fez de color carmesí, entretienen junto al resplandor tenue de la luz parpadeante de una linterna con una guitarra oud, un tambor de mano derbouka y un violín tradicional, mezclando lo culinario con lo cultural mientras las estrellas tachonan el cielo.
Un entorno singular
Rodeado de un olivar, las paredes rosadas del restaurante Amanjena crean una atmósfera singular de refinada sofisticación. De estilo único, el comedor está iluminado únicamente por velas y faroles, creando un ambiente innegablemente elegante, único en Marrakech.